En la edición del programa LOVIN’ YOU de Onda Cero, con la compositora y docente musical Edith Salazar como invitada de honor, la psicóloga y sexóloga Silvia Sanz aportó una reflexión fundamental sobre la dinámica de las relaciones de pareja, el desamor y la reconstrucción personal tras un divorcio o ruptura sentimental.
A través del análisis psicológico, el episodio aborda dos distinciones afectivas cruciales para entender cómo nos vinculamos emocionalmente y por qué, en ocasiones, nos cuesta tanto dejar atrás determinadas relaciones.
Amar vs. admirar: la diferencia entre vínculo y furia emocional
Uno de los ejes centrales desarrollados por Silvia es la frontera entre el amor romántico y la admiración mutua en la pareja.
La admiración como pilar: Admirar a la pareja implica valorar sus virtudes, su talento, su carácter o su trayectoria, un aspecto visible en la carrera de artistas como Edith Salazar. La admiración constituye un motor importante para mantener el respeto y el interés a largo plazo.
El riesgo de la idealización: Cuando la admiración no es recíproca o se convierte en adoración unilateral, existe el riesgo de generar un desequilibrio emocional y de poder dentro de la relación.
El equilibrio sano: El amor maduro requiere una combinación de afecto íntimo, reciprocidad y admiración mutua, donde ninguno de los integrantes quede relegado a un papel secundario.
Duelo afectivo: ¿a quién echamos de menos realmente?
Tras una ruptura de pareja o divorcio, el proceso de duelo afectivo suele verse condicionado por la nostalgia y los recuerdos compartidos. Silvia Sanz analiza una paradoja frecuente en el ámbito de la psicología de pareja.
Echar de menos a la persona: Implica extrañar su presencia real, su forma cotidiana de ser y la convivencia que existía durante la relación.
Echar de menos quiénes éramos nosotros a su lado: En muchas ocasiones, la nostalgia no surge por la expareja en sí, sino por la versión de nosotros mismos que florecía durante aquella etapa: la ilusión, la seguridad, la juventud o el proyecto de vida compartido.
Identificar esta diferencia resulta fundamental para superar una ruptura sentimental y avanzar hacia la recuperación emocional.
Comprender que aquello que añoramos puede ser nuestra propia vitalidad o un estado emocional del pasado permite reorientar la atención hacia el autoconocimiento, la autoestima y el bienestar personal, en lugar de intentar recuperar una relación que ya ha llegado a su fin.
Renacimiento y autonomía emocional después de una ruptura
El programa cierra de forma simbólica con la interpretación al piano del tema Renacimiento, a cargo de Edith Salazar.
Desde la perspectiva del bienestar emocional y la psicología clínica, este concepto representa el proceso de volver a encontrarse con uno mismo después de una pérdida afectiva significativa.
- Aceptación del cambio: Reconocer que las etapas concluyen, incluso después de experiencias dolorosas como un divorcio, sin que ello represente necesariamente un fracaso personal.
- Reconexión con las pasiones propias: Recuperar la energía emocional e invertirla en proyectos personales, el arte, la salud, las relaciones sociales o la propia vocación.
- El amor hacia la vida: Redefinir el afecto y comprender que el amor no se limita a una relación de pareja, sino que también se manifiesta en la capacidad de disfrutar del presente y construir una existencia plena.
Programa completo:

