MIEDO ESCÉNICO

MIEDO ESCÉNICO

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Llevamos una temporada en la que son frecuentes las noticias sobre los problemas sufridos por cantantes y personajes famosos con miedo escénico, pero ¿en qué consiste realmente?

El miedo escénico es un problema muy frecuente en la población y consiste en una reacción de ansiedad que se da ante una situación social en la que se tiene que hablar o actuar ante un público. Cuando una persona con este temor se expone a una situación de tales características experimenta síntomas como taquicardias, sudoración, mareos, falta de concentración, bloqueos, sensación de pérdida de control, conductas de escape, etc.

Estas reacciones de miedo intenso son naturales, el hablar o actuar en público supone en gran medida poner en peligro nuestra posición social ante los demás, así que hacerlo mal se convierte entonces en una amenaza. En ese momento, se ponen en marcha nuestros mecanismos de respuesta al estrés ocasionando los síntomas anteriormente citados. A pesar de ser desagradable, la respuesta de afrontamiento ante el estrés es necesaria y nos permite estar atentos a nuestra actuación, sin embargo, no lo es tanto cuando interfiere tanto como para paralizarnos en medio del escenario.

Aunque el miedo escénico es bastante prevalente e incapacitante tiene un buen pronóstico, diferentes estudios científicos han puesto de manifiesto la eficacia de las intervenciones psicológicas en este tipo de problemas de ansiedad,  por eso desde Psytel te animamos a que solicites ayuda si sufres algún tipo de problema como este o parecido.

Para acabar os dejamos con algunos consejos para vencer el miedo escénico:

  • No evites hablar o actuar en público: La mejor forma para vencer nuestros miedos es exponerse a ellos.
  • Practica en diferentes situaciones aquello que vayas a realizar: mejorará tu dominio y te proporcionará más soltura en la actuación.
  • Respira: Antes de hablar, o mientras estás siendo presentado, debes sentarte tranquilamente y tomar respiraciones lentas y profundas, ojala si lo haces diafragmáticamente.
  • El mundo no se acabará si haces un mal trabajo: aléjate de los estándares inalcanzables, ninguna actuación será 100% perfecta.
  • Creerse el papel: No te observes desde fuera, porque corres el riesgo de perder la concentración y perder el hilo del discurso. Concéntrate como si fueras un actor y métete en el rol de tu personaje de lleno hasta que termine la función.

 

Laura Gallego.

Psicóloga.



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