¿Qué importa más en la pareja: Amar o sentirse amado? La reflexión de Silvia Sanz en Lovin’ You

Silvia Sanz analiza en Lovin’ You (Onda Cero) si es más relevante amar o sentirse querido, desglosando la psicología del deseo, la validación y el apego en pareja.

¿Qué importa más en la pareja: Amar o sentirse amado? La reflexión de Silvia Sanz en Lovin’ You

En una nueva edición del programa Lovin’ You de Onda Cero, conducido por Nacho Arias junto a Óscar Ferrani, Rubén Santos y el invitado Jorge Abad, la psicología afectiva y el análisis del deseo volvieron a situarse en el centro del debate. La psicóloga clínica y sexóloga Silvia Sanz abordó una de las preguntas existenciales más complejas y determinantes en la dinámica de cualquier relación: ¿Qué resulta más prioritario para sostener el bienestar emocional, dar amor o saberse querido por el otro?

A través de este dilema, Silvia Sanz ofreció una lectura clínica e informativa sobre los mecanismos del apego, la búsqueda de validación y la reactivación del deseo íntimo dentro de las parejas estables.

Amar vs. Sentirse Amado: El Equilibrio entre la Entrega y la Validación

Silvia Sanz analizó cómo la inclinación hacia uno u otro polo condiciona profundamente la vivencia de la relación y la salud mental de sus integrantes:

El riesgo de centrarse solo en «amar» (Dar sin recibir): Cuando una persona deposita toda su energía en sostener la relación, cuidar y complacer al otro sin experimentar reciprocidad ni sentirse valorada, la autoestima se erosiona. Desde la consulta clínica, Silvia advierte que esta dinámica suele generar frustración silenciosa, sensación de soledad en pareja y, con el tiempo, un desinterés gradual por la intimidad física.

La dependencia de «sentirse amado» (Buscar la validación externa): Por otro lado, necesitar constantemente la confirmación del afecto del otro puede responder a inseguridades personales o a un estilo de apego ansioso. Si el propio valor depende exclusivamente del reconocimiento ajeno, la relación se llena de exigencias, miedo al abandono y tensiones emocionales.

La reciprocidad como meta clínica: La experta concluye que el equilibrio no consiste en elegir entre ambas posturas, sino en construir un espacio bidireccional donde dar amor sea un acto libre e interpersonal, y recibirlo sea una experiencia segura que refuerce la complicidad.

La psicología del deseo y la necesidad de reconocimiento

El análisis de Silvia  en el programa conectó directamente la seguridad afectiva con el motor del deseo sexual. Cuando uno de los miembros siente que no es visto, deseado o apreciado en su individualidad, la libido disminuye drásticamente.

Para recuperar la chispa y el acercamiento íntimo en momentos de desconexión, Silvia plantea las siguientes pautas didácticas:

Expresar las necesidades afectivas de forma directa: Comunicar con claridad y asertividad lo que nos hace sentir queridos (gestos de cariño, tiempo de calidad, palabras de afirmación o contacto físico) en lugar de esperar que la pareja lo adivine.

Validar al otro en lo cotidiano: Reconocer activamente los esfuerzos y virtudes de la pareja para evitar que la rutina transforme la convivencia en una simple logística de tareas compartidas.

Fomentar el deseo desde el autoconocimiento: Comprender que sentirse deseable empieza por cultivar la propia autoestima e identidad fuera del rol de pareja.

Divulgación, fantasías y salud intima sin complejos

La intervención de Silvia se entrelazó en esta ocasión con un episodio marcado por la ironía, el humor y la naturalidad al abordar los deseos más inconfesables, las fantasías y el uso práctico de recursos eróticos en la pareja. La labor del espacio demuestra que la educación afectivo-sexual se fortalece cuando combinamos la rigurosidad científica con un tono cercano y libre de juicios morales.

Construir un vínculo seguro y deseante

Comprender las dinámicas del amor y la validación afectiva permite dejar de lado las expectativas irreales y construir relaciones más maduras, donde amar y sentirse amado funcionen como dos caras de la misma moneda.

Programa completo: