¿Existe Realmente la «Personalidad Ozempic»? Lo que Dice la Psicología

Analizamos si existe la llamada "personalidad Ozempic". Descubre qué hay detrás de los cambios emocionales, de conducta e identidad tras perder peso.

¿Existe Realmente la «Personalidad Ozempic»? Lo que Dice la Psicología

En los últimos meses, las redes sociales han popularizado la expresión «personalidad Ozempic» para describir aparentes cambios en la forma de ser, sentir o relacionarse de quienes utilizan fármacos basados en semaglutida para la pérdida de peso o el control de la diabetes.

Desde la perspectiva de la psicología clínica y la sexología, es crucial matizar este concepto: la «personalidad Ozempic» no existe como diagnóstico clínico ni como un cambio estructural de la personalidad demostrado científicamente. Sin embargo, los cambios físicos, fisiológicos y de hábitos sí generan un impacto real en la vivencia emocional y social de cada persona.

¿A qué se refieren en redes cuando hablan de este fenómeno?

Quienes utilizan este término en plataformas digitales suelen describir transformaciones en diversas áreas del día a día:

Modificación de la Relación con la Comida y la Recompensa: Al disminuir la fijación u obsesión constante por comer (el llamado food noise o ruido mental sobre la comida), muchas personas experimentan un alivio psicológico. Del mismo modo, algunos usuarios señalan una reducción progresiva en el impulso hacia otras conductas gratificantes, como el consumo de alcohol o las compras compulsivas, debido al efecto sobre los circuitos cerebrales de recompensa.

Cambios en la Intensidad Emocional: Existen relatos de personas que afirman sentirse más «planas» emocionalmente o con menor entusiasmo general. Aunque esto no constituye un efecto secundario psicológico universal ni un patrón médico uniforme, los cambios en los neurotransmisores y en la regulación emocional pueden influir en el estado de ánimo durante el proceso.

Reajuste de la Identidad y la Imagen Corporal: Perder una cantidad significativa de peso en poco tiempo puede generar la sensación de «¿sigo siendo la misma persona?». Adaptarse a una nueva imagen corporal requiere un proceso de asimilación psicológica que no siempre avanza al mismo ritmo que las transformaciones físicas.

Dinámicas en la Vida Social y Relacional: La comida y la bebida son ejes centrales de la socialización. Al cambiar los hábitos de consumo y la apariencia externa, cambia también el trato que se recibe del entorno y la forma de participar en eventos sociales, lo que a menudo altera las dinámicas en la pareja o en el grupo de amigos.

Educación Emocional: Separar el mito de la realidad científica

Es vital diferenciar la evidencia científica de las vivencias individuales compartidas en internet. No hay pruebas de que un fármaco cree una «nueva personalidad». Lo que ocurre en realidad es una reorganización psicológica profunda fruto de la transición corporal, la adaptación de hábitos y la redefinición de la propia estima.

Acompañar estos procesos con educación emocional y apoyo psicológico resulta fundamental para que la pérdida de peso o los cambios físicos vayan alineados con un bienestar mental sólido y saludable.